Se han puesto a pensar que se sentiría estar en una vitrina posando un outfit y con miles de personas pasando tan rápido casi sin verte. Pues el día de hoy les contaré la historia de una niña y un maniquí, la cual tuvieron una gran experiencia inolvidable y una verdadera amistad.
Eran las 7pm del 18 de octubre de 1980 cuando estaba usando una pañoleta de seda verde esmeralda con una falda amarilla hasta la rodilla que tenía puntos verdes y una blusa blanca de seda con mangas largas todo eso era de Gucci, además tenía unas botas largas de diseño de cocodrilo.
Era una noche más como otras, pero esa noche estaba un poco inquietante porque era raro que no había mucha gente excepto esa niña con los ojos grandes que me miro de una manera desconcertarte, pero con felicidad.
Al día siguiente esa niña volvió a aparecerse, me quede un poco desconcentrada porque no veía a ninguno de sus padres desde la noche anterior y era un poco peligroso que una niña ande sola.
Pasaron unos minutos y vi a un hombre que la vio y ella empezó a correr él le decía no huyas ya no te escaparas de mí. Daban ganas de detenerlo, pero yo no podía hacer nada era sólo un maniquí y si me movía de mi lugar el merchandising se arruinaría y probablemente la jefa me castigaría enviándome al sótano.
A no les dije ella también nos entiende y sabe que nosotros tenemos vida, pero ella dice que no nos hagamos notar porque nadie nos creerá y si alguna persona nos ve pensarán que están locos.
Pasaron 15 días exactamente desde que vi a aquella niña correr con desesperación, luego la volví a ver, pero está vez ya no tenía su cabellera larga rubia sino estaba corto y se le caían unas lágrimas de sus enormes ojos verdes. En ese momento me atreví a hablarle y le dije:
– ¡Niña que te pasa te sientes mal!
– ¿Quién te hizo eso? Dime por favor
Ella me miro extrañada y me dijo ¿Quién eres tú?¿ Esto es un sueño? Los maniquís no hablan seguro eres una ilusión de mi cabeza.
¡No niña soy real! y tú no eres la única que puede escucharme la dueña de este lugar empoderado también nos escucha sólo que no quiere admitirlo dice que las demás personas si lo saben podrían tomarla por loca.
La niña me miro y dije está bien te creo, me alegro esa palabas que salieron de su boca, pero aún seguía preocupada por lo que le pasará.
Me dijo: ya todo termino ya no me perseguirán más eso sólo que aún estoy triste por lo que pasó y ahora estoy más sola que nunca ahorita no te puedo contar, bueno me voy.
Yo le dije espera ¿Tienes donde dormir está noche? Ella me dijo no te preocupes yo veré que hago y se fue corriendo.
Al día siguiente la vi en una esquina cruzando la pista sobre unos cartones echada sola con frío y con un plato vacío se me rompió el corazón y le hablé a mi compañera de al lado le dije que debíamos ayudarla de alguna manera. Entonces ella me miro y me dijo no es mi problema.
No pude soportar su frialdad así que llamé a la niña. Ella se acercó con un poco de nervios y me dijo, si dime.
Le dije Cariño no puedes seguir así dime tu nombre para ayudarte a encontrar a tu familia o algo …. Está bien mi nombre es Lorena Fendis y tengo 8 años mi papá murió en un accidente yo vivía con mi tía hasta que ese hombre, su novio no me quiso en su casa entonces me hecho a la calle diciéndole a mi tía que yo le había robado dinero poniéndola en mi contra y mi madre se fue hace dos años a un viaje de negocios por trabajo ella es arqueóloga y desde ese día no volví a saber más de ella.
Mi padre perdió la esperanza hace mucho y un día que salió a la calle lo atropello u auto, hace un mes acaba de fallecer.
Ohh mi niña como siento mucho lo que te está pasando no voy a permitir que sufras más yo te ayudaré esta noche. Dormirás aquí en la vitrina te pondremos un poco de nuestra ropa y para comer puedo llamar a mi dueña decirle que para el merchandising y la temática de la comida sería buena idea poner comida en las vitrinas, pronto le diré, pero tenemos que suavizarla un poco a veces es un poco dura ella, también ha sufrido y no fue fácil para ella todo esto que ha logrado.
Esa noche antes de que cierre la tienda le dije esa idea mi dueña al principio me dijo¿ Para que? no es tan necesario, pero al final la convencí y acepto.
Le di de comer a esa niña tan tierna y dulce, cuando abrimos la tienda era temporada de compras con 50 % de descuento y recordé como las mujeres se vuelven locas hasta dejarnos sin ninguna prenda o por dios la iban a descubrir, ahora que hago.
Le dije Lorena sal rápido antes que te vean y luego de 4 horas de compras compulsivas Lorena volvió, pero está vez yo ya no tenía ninguna prenda para taparla o una excusa para que ella durmiera ahí, entonces dije es el momento para armarme de valor y hablar con la dueña, ya que las demás siempre se quedan calladas pues yo no y dije: Señorita Sofia(Jefa) quisiera hablar con usted y me dijo que quieres. Pues hay algo que le estado ocultando por unas semanas es que yo…
¡Habla de una vez!
Em…
Me estas dejando sin paciencia
Escondí a una niña en la vitrina y la comida que tu dabas le daba a ella, te mentí con la excusa de que era por temporada para que se aparte del merchandising y que los cliente cogieron el pan para que tu pongas más, los siento.
¡Que estás loca como pudiste hacerme semejante barbaridad! y yo como una tonta caí, acaso no te das cuenta de la gravedad.
Además, me pueden denunciar por secuestro y esa niña dónde estás. Seguro la están buscando.
No ella está sola su padre murió su tía no la quiere y su madre no la vio hace dos años.
Pero igual debiste habérmelo dicho acaso yo soy un monstruo ¡No lo soy! tengo corazón.
-Quiero que me la traigas, está aquí escondida detrás de los espejos.
-Niña acércate
-La niña se acercó con miedo y con los ojos brillosos.
-Si señora
-Tu familia donde estas porque deambulas por la calle y no vas a la policía.
-Es que me dio miedo
-Está bien tranquila yo te llevare despídete de tu amiga.
-Adiós amiga … gracias por todo ¿Y de casualidad cómo te llamas?
– ¡Oh cierto! con todo está desesperación me olvide decirte mi nombre.
-Me llamo Liliana y es un placer ser tu amiga recuerda siempre estaré aquí para ti.
-Ohh gracias me dio un abrazo y se fue.
Pasó 3 meses y la volví a ver, está vez estaba con su mamá volví aparecer estaba perdida en una cueva y recién pudo salir y lo primero que hizo fue buscarla, ahora pasan todas las tardes a las 5 pm y su madre Raquel me agradece por lo que hice por su hija, y mí jefa se comporta de una manera más feliz conmigo.
Han pasado 15 años ahora Lorena es una jovencita de 23 años.Ella dice: siempre recordare a mi amiga Liliana ayer fue la última vez que la vi en ese cristal al parecer ya la guardaron porque la cambiaron por un maniquí más moderno, pero no estén triste yo siempre la voy a visitar, pero en el sótano de su jefa ella me deja conversar con ella ahora. Y ya no es el centro de atención, pero no ha perdido su amabilidad y cariño por mí, ella fue una gran inspiración para mí por eso cada lunes le dedico un artículo en la revista Vogue para honrar a mi amiga y cómo se siente un maniquí.
Alessandra Panduro Alvaro

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